poemas - mario meléndez


Abrígate, Gladys

a Gladys Marín

Abrígate, Gladys
que la muerte tiene los pies helados
y una lágrima en la sien
No bastarán tus rojos huesos para este viaje
ni la saliva de tu corazón
Date trato
que hay lombrices añorando tus entrañas
tus axilas luminosas
tus rodillas que adivinan el país de los enanos
Ve despacio
no te olvides de marchar entre las tumbas
no te canses
y ojo con las hormigas que te deprimen
con aquéllas que presienten tu color desde lejos
tu color sin maquillaje, tus encías de viento
tu cabello enjaulado que crece cuando ríes
compañera de las horas golpeadas
todo vale en esta noche sin orillas
donde la eternidad pasa descalza entre tus muertos
y tiene hambre de abrazarte
porque sabe que tus gestos resucitan
y se echan a volar sin despedirse
y se pierden en la patria de los sueños
y ya no vuelven
Qué harás ahora sin ti
sin tu esqueleto de pan mojado
sin tus pechos que ladran de orgullo
sin tus sábanas heridas
ahora que la ausencia se desviste para otros
qué harás bajo la tierra sin conocer a nadie
Abrígate, Gladys
y amarra bien tus cenizas por si te arrepientes


Viaje Sin Estrellas

A mis amigos más cercanos les comunico
que estoy a punto de cambiar de domicilio
Voy a mudarme al cielo Me han hablado tanto de él
que no hallo la hora de hacer las maletas
Incluso he soñado corriendo entre prados amarillos
seguido de un coro de ángeles leyendo mis poemas
En otras me veo saltando de nube en nube
tratando de alcanzar a Dios para escuchar sus latidos
Cada día que pasa se me hace eterno
Ya he empeñado mis muebles vendido mis ropas
arrendado mi casa regalado mi gato
No sé si me hará falta dinero allá arriba
pero por las dudas he girado mis ahorros del banco
no son muchos pero al menos me servirán
para un boleto a la tierra
Lo demás es cosa fácil haré dedo a algún cohete
que quiera llevarme y de seguro llegaré a mi destino
Ahora no queda más que despedirme de ustedes
y de este querido infierno que siempre llevaré
en mi corazón


Medidas Extremas

Ando con la peluca de Dios en el bolsillo
se la quité cuando dormía a pierna suelta
Él ya no sale a la calle
tiene vergüenza de que le griten “cabeza e tuna”
“Me moriría si los ángeles supieran” le oí decir
mientras chateaba con un primo de Alemania
“ya no hacen pelucas como aquéllas”
reconoció con nostalgia
Y ahora ¿quién podrá defenderlo?
El Chapulín que colgó su chipote
o la alegría que viene o prometió que venía
y nos dejó con los crespos hechos
como gatos mirando pal matadero
Pondrá un aviso en el diario, quizás
“Al que encuentre peluca usada
ruego dar cuenta a carabineros
o dirigirse al correo
los_ pobres_ se_ van_ al_ cielo @
los_ ricos_ no_ están_ ni_ ahí .cl”
Lo que uno debe de hacer
para que entreguen su diario de vida
Mañana citaré a Dios en el mall
y en una de ésas llegamos a un trato
Pero pasando y pasando


Mario Meléndez (Linares, Chile, 1971) estudou “Periodismo y Comunicación Social”. De todos seus livros, destacam-se: Autocultura y juicio (com prólogo do Prêmio Nacional de Literatura, Roque Esteban Scarpa), Apuntes para una leyenda e Vuelo subterráneo. Em 1993, obteve o Prêmio Municipal de Literatura no bicentenário de Linares. Seus poemas aparecem em diversas revistas de literatura hispanoamericana e em antologias nacionais e estrangeiras. Foi convidado a numerosos encontros literários, dos quais se destacam o Primeiro e Segundo Encontro de Escritores Latino-americanos, organizado pela Sociedade de Escritores do Chile (Sech), Santiago, 2001 e 2002, e o Primeiro Encontro Internacional de Anistia e Solidaridade com o Povo, Roma, Italia, 2003, por onde é nomeado membro honorário da Academia da Cultura Européia. No início de 2005, publicou nas importantes revistas “Other Voices Poetry” e “Literati Magazine”. Durante o mesmo ano, obteve o prêmio “Harvest International” pelo melhor poema em língua espanhola , nos Estados Unidos. Parte de sua obra se encontra traduzida em italiano, inglês, francês, português, holandês, persa e catalão. Atualmente, trabalha no projeto “Fiestas del Libro Itinerante”.

Jump to the top of this page